Si sufres pitido en el oído o zumbidos recurrentes es probable que nos encontremos ante un caso de acúfenos o tinnitus. Estos términos se utilizan para hablar de aquellos ruidos que sentimos en el sistema auditivo y que no provienen del exterior. Aunque por si solos no son un problema grave de salud a corto plazo, como muchas afecciones, pueden derivar a otras condiciones más complicadas como la pérdida auditiva o el aumento de estrés o ansiedad. ¿Qué provocan estos ruidos y cómo solucionarlo?

Causas del pitido en el oído o acúfenos

Algunas de las posibles causas para sufrir acúfenos son, en primer lugar, la exposición a largo plazo a ruidos altos o demasiado intensos como con el uso de auriculares a un volumen excesivo. Por otro lado, otra circunstancia que posibilita sufrir estos zumbidos son la presencia de lesiones en el oído interno que no se han llegado a tratar, y la limpieza inadecuada de los conductos auditivos, es decir, la acumulación de cera y el posterior tapón de cera. No obstante, no todas las causas están directamente asociadas al oído, condiciones como la hipertensión y en general, las afecciones vasculares aumentan el riesgo de sufrir tinnitus.

La mejor forma de entender las causas del pitido en el oido es diferenciarlo entre origen psicológico u origen físico. Mientras que en la primera categoría entran en juego factores como el estrés o el insomnio; en la segunda, hablamos de afecciones temporomandibulares como el ATM o disfunciones en el raquis cervical. El sistema auditivo es increíblemente complejo y desde la condición de nuestra mandíbula hasta las vértebras puedes afectar al mismo.

Solución para los acúfenos a través de la osteopatía

En ambos tipos de causa, la osteopatía juega un papel importante. Tanto en el caso del origen psicológico como en el físico, la osteopatía craneal tiene numerosos beneficios que ayudan al paciente a librarse de ese zumbido tan molesto. En primer lugar, el osteópata se encargará de determinar la raíz del problema a través de un examen exhaustivo del estado del paciente, se fijará en aspectos como el cráneo y su posición, el movimiento de la articulación temporomandibular o los músculos cervicales, entre otros aspectos importantes para el análisis.

En función de esto, el trabajo osteopático se centrará en un aspecto u otro. No obstante, en la mayoría de casos entrará en juego la liberación de las vértebras dorsales altas que influyen directamente en las cervicales y tienen un papel importante en la regulación de los vasos sanguíneos del cráneo. Por otro lado, será importante también la liberación tanto de las propias cervicales altas como el trabajo de ATM, articulación temporomandibular.